Eres como la mamá de Brave

SIMON BRAVE

Esto es lo que me dijo mi hijo mayor el otro día cuando íbamos hablando en el coche, bueno iba hablando yo. Le iba contando sobre como he aprendido gracias a la formación de Doula a dar amor incondicional y ver la belleza en todos, incluso en los que a veces nos hacen daño, por que son ellos los que mas amor necesitan. Y yo iba hablando y contando, el me decía que lo entendia y le parecia bien, hasta que… parece que hable demasiado, conte mucho y compartí mas de lo que debía por que sus palabras fueron:

¡Mamá! pareces la mama de Brave, ¿quieres que sea como tú eres? y no me preguntas si yo quiero ser así o si eso me gusta….

Me dejó en blanco. Me quede en silencio y le dije que tenia razón, que el podría ser como quisiera y que mi intención no era que fuera exactamente como yo o creyera en las mismas cosas que yo.

Mi intención no era que el pensara eso, pero lo hizo, ¿por que?

Educo a mis hijos basándome en el respeto y el amor, pero los límites son a veces tan fragiles y dificiles de percibir que los cruzamos sin darnos cuenta hasta que son ellos mismo quienes nos lo hacen ver. Creo que como madre debo ser muy cuidadosa como le digo las cosas a mis niños, hay que preguntar siempre ¿que te parece?

Todos somos diferentes, incluso dentro de la misma familia pero nos olvidamos de preguntar, de respetar, de tolerar.

Hay una frase que no me acuerdo de quien es, pero me encanto: “Tú eres unico, como todos los demás”

Hay que tenerlo presente, el respeto es la clave para que podamos amar de verdad, podamos tolerar de verdad. Y así si quiero que sean mis hijos.

Que bonita es la maternidad, es un aprendizaje continuo de doble sentido. Es maravilloso compartir y escuchar a tus hijos. ¡Tienen mucho que contarnos!

Lección aprendida y mi maestro tiene sólo 6 años.

 

Reeducando a mamá

mateo

 

Ser mamá me ha hecho querer ser mejor persona, es algo maravilloso. Y en esa búsqueda personal, he encontrado mucha información, he conocido personas y he aprendido mucho.

Yo creo que voy por el buen camino, claro que me equivoco, me caigo, me vuelvo a levantar, pero es un camino hermoso y  quiero seguirlo recorriendo.

Uno de los aprendizajes más importantes para mi ha sido el respeto. Comprender y cambiar totalmente la mentalidad de que los niños nos manipulan y que debemos imponernos constantemente, ha sido para mi, lo que hace que ahora disfrute más que nunca de la maternidad.

Ayer mi hijo menor cuando lo iba a vestir para el cole se puso muy triste por que le tuve que quitar la pijama. Su pijama de animales y colorines que le encanta.  Lloró y lloró. Y entonces, tuve que desprenderme de todos los prejuicios y dejar de lado el que dirán para comprender y escuchar realmente lo que mi hijo queria. ¿y que pasaba si se iba con su pijama? ¿acaso es tan grave? Y se lo puse nuevamente, encima de su ropa. Su cara de alegria fue suficiente para armarme de valor, salir con la cara en alto y hacer caso omiso a la lluvia de comentarios que recibimos.

Para mi sorpresa, agradable sorpresa, las profes fueron las que mejor reaccionaron. Lo recibieron como otros dias y le preguntaron si se lo queria quitar, el les dijo que no y así lo dejé. Cuando fui por el en la tarde se lo había quitado ya.

Uno de los comentarios que mas oí, fue, -pero es que si cedes en esto ya no habrá limites y después ¿qué vas a hacer?

y ¿qué haré? Pues seguire escuchando a mis hijos. Por que estoy segura que lo que el aprendió no fue: a mamá le tomo el pelo, no, lo que aprendió fue: soy respetado, soy escuchado y soy querido.

Por eso hoy se fue feliz sin su pijama. El lo sabe y yo lo se, y creo que eso, es lo realmente importante.